ILUSTRE COLEGIO

de Criminólogos del Principado de Asturias

Jan 2016

El mata león: técnica marcial con consecuencias fatales


mataleonportada


La técnica del “Mata León”, también conocida en su término anglosajón “Rear Naked Choke”, o su homóloga nipona “Hadaka-jime”*, usada mayormente en sistemas de artes marciales y modalidades deportivas como el Grappling, Artes Marciales Mixtas, Brazilian Jiu Jitsu o Judo, es una técnica efectiva que tiene como principal objetivo la sumisión del oponente. Su función consiste en realizar una estrangulación sanguínea o aérea (respiratoria) al cuello del oponente. El efecto más común producido es una sensación de perdida de conciencia (total o parcial), ya que la presión producida a la arteria carótida produce una disminución del flujo sanguíneo al cerebro. Así mismo es menos utilizada la estrangulación en su vertiente aérea, debido a que requiere mucha más presión y fuerza por parte del ejecutante y, por ende, pudiendo causar daños directos en la tráquea durante el entrenamiento o competición al compañero.

Esta misma técnica es incluida en otros sistemas de Defensa Personal, sin desdeñar la existencia de numerosos videos en la red mostrando como ejecutarla correctamente, aunque sin advertir sobre las posibles consecuencias traumáticas derivadas del uso erróneo, irresponsable y/o indiscriminado de la misma.

En estos últimos años, portavoces del Cuerpo Nacional de Policía han comunicado el habitual uso de esta técnica por delincuentes para dejar a la victima inconsciente e indefensa y evitar ser identificados.

Pero, ¿es una técnica inocua?; la arteria carótida lleva la sangre necesaria al cerebro desde el corazón, el bloqueo de la misma reduce el flujo sanguíneo con lo cual el cerebro no recibe suficiente oxígeno, lo que conlleva el riesgo de causar un accidente cerebrovascular. El susodicho riesgo aumenta cuando el sujeto tiene afectada esta arteria por material graso o “placa”, o padece alguna enfermedad cardiocirculatoria o cerebrovascular, de lo cual el sujeto no tendría conocimiento previo salvo que hubiese tenido antecedentes, o la patología haya sido diagnosticada mediante pruebas tales como ultrasonidos, angiografías, arteriografías etc… El accidente cerebrovascular es la tercera causa de muerte en los Estados Unidos, lo cual es algo a tener muy en cuenta al valorar la práctica de esta técnica.

Por todo esto podemos inferir que de ningún modo el “Mata León” es una técnica inocua y, dependiendo del entorno y objetivo de su aplicación, su praxis puede conllevar una mayor o menor gravedad para el sujeto que la recibe.

El entorno con menor gravedad y más controlado sería el deportivo, siempre dependiente de dos factores fundamentales: el primero sería la aplicación de la técnica por un profesional experimentado y titulado o, en su defecto, por practicantes siempre que estén debidamente supervisados, el segundo factor sería la salud del oponente o compañero, la cual debería ser validada por un médico antes de verse sometido a la práctica deportiva que conlleve la posible aplicación de esta técnica o similares.
La aplicación del “Mata León” ejecutada por civiles como medio de defensa personal, o por personal de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, tiene un nivel mayor de riesgo. En lo que respecta a la población civil, debería restringirse la aplicación de esta técnica únicamente a casos de extrema necesidad (violación, secuestro, atentado contra la vida) y, sobre los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, la condición “sine qua non” debería ser la realización por personal experimentado y titulado, anteponiendo cualquier otro medio de defensa menos traumático, dependiendo de la gravedad de la intervención policial y siempre ateniéndose a la proporcionalidad, ya que la aplicación incorrecta de la técnica o el desconocimiento del estado de salud del sujeto, puede tener como resultado daños cardiovasculares, cerebrovasculares e incluso la muerte.

El mayor riesgo de la ejecución de esta técnica se produce cuando es ejercida por delincuentes, cuyo fin es el objetivo (robo, intimidación, secuestro, violación..) sin importar el estado de salud o la integridad física de la víctima. Dada la importancia y relevancia que tiene el uso de esta técnica por estos delincuentes cuyos resultados pueden ser fatales y causar la muerte, en mi opinión, a efectos jurídicos, el uso de esta técnica debería de calificarse como uso de instrumento o medio peligroso, ya que su aplicación hacia la víctima pone en riesgo su integridad física de forma directa e inmediata, pudiendo ser de aplicación el art. 148.1 del Código Penal.

El profesor de Jiu Jitsu Brasileño, Fernando Yamasaki, ha actuado como perito en varios juicios en Estados Unidos. Uno de ellos fue el asesinato por parte de un Judoka hacia un cónyuge con la técnica “Mata León” para intentar confundir al forense de la causa del fallecimiento de la víctima. Actualmente el profesor Yamasaki se encuentra en un caso de homicidio causado por un policía que utilizó una técnica de estrangulación sin control ante un arresto.

El profesor Yamasaki es miembro honorifico en España de la Asociación Profesional de Peritos Judiciales en Uso de la Fuerza, Proporcionalidad y Legítima Defensa, cuyos fines entre otros se encuentra la cooperación con los Organismos Judiciales y Administrativos y demás organizaciones, entidades o particulares que puedan precisar de sus servicios en cuanto a nuestra especialidad pericial.

* Hadaka Jime es una técnica utilizada en Judo de la cual se piensa procede la variante Mata León. En Hadaka Jime la presión es ejercida a la tráquea del sujeto. Hadaka Jime es comúnmente confundida con la técnica de Mata León, quizás ello se debe a que cuando es iniciada y aplicada la técnica de mata león incorrectamente o desde distinto ángulo, el sujeto puede defenderse de la misma y en el transcurso de esa lucha, el atacante puede acabar forzado a variar su posición y ejerciendo Hadaka Jime, aunque la discrepancia entre profesionales también dejan de manifiesto que se trata de una variante al mata león clásico excluyendo así a la técnica Hadaka Jime.



Publicado en la revista del CNP