ILUSTRE COLEGIO

de Criminólogos del Principado de Asturias

El estudio del pelo para la detección de tóxicos



estudioleo

El pelo, según la RAE, es el filamento cilíndrico, sutil, de naturaleza córnea, que nace y crece entre los poros de la piel de casi todos los mamíferos y de algunos otros animales de distinta clase o el conjunto de éstos.


El estudio del pelo para la detección de tóxicos que han estado presentes en el cuerpo es un método muy empleado en la actualidad tanto en el ámbito de las ciencias jurídicas como en otras áreas como la laboral o la deportiva, aunque su principal aplicación es en relación al diagnóstico de consumo de drogas de abuso.


Su facilidad de obtención y su perduración en el tiempo son las principales razones por las que al análisis de estas muestras se han convertido en un recurso muy utilizado en la detección de determinadas sustancias tóxicas que han estado presentes en el individuo.


Los inicios del análisis del cabello para detectar tóxicos o sus metabolitos estaban centrados en la detección de metales pesados, que eran los métodos más comunes de envenenamientos e intoxicaciones. Esto ha evolucionado y como hemos dicho antes, actualmente, la mayoría de análisis que se realizan en este ámbito se hacen en referencia a la detección de drogas.


Como indican REPETTO JIMÉNEZ y REPETTO KUHN, el primer caso en el que se usó el análisis del pelo para la detección de tóxicos fue el publicado por el alemán Casper en 1858, que llevó a cabo un análisis de arsénico en individuos expuestos a él.


Pero, ¿cuál es la razón biológica por la que usar el pelo con este fin? Como expone MANES MARZANO, toda droga, medicamento o tóxico que es introducido en el organismo es transportado por la corriente sanguínea hasta el folículo piloso, siendo en un 90% el método de incorporación de xenobióticos al pelo. Allí se une a la matriz queratínica del pelo acompañándolo en su crecimiento. La unión entre el tóxico y la queratina es inalterable en el tiempo y sólo se disociará por la acción de procesos químicos complejos.


Estamos acostumbrados a ver que el pelo se usa en el campo de la biología o la genética forense para la identificación de individuos mediante la extracción de ADN pero, como hemos podido comprobar, también puede usarse desde el ámbito de la química forense para el estudio analítico de consumo o ingestión de sustancias tóxicas en el individuo, lo que conlleva una gran aportación al ámbito forense en general y la criminología en particular.


Su utilidad práctica se refleja en la aplicación de estos análisis en numerosos casos judiciales, algunos especialmente mediáticos como en el "caso Asunta", con el que se pretendía demostrar el suministro crónico de fármacos a la menor. También en el "caso Raval", en el que dos Mossos d'Esquadra evitaron el análisis de consumo de drogas de abuso porque aparecieron ante los médicos forenses con el pelo cortado a menos de 3 mm e iban rasurados.


Pero como ya hemos dicho antes, el análisis químico del pelo no solo proporciona interés para el ámbito jurídico, sino que sirve de aplicación para otros sectores como el laboral, por ejemplo en la detección del consumo de drogas de abuso, o en el ámbito deportivo, donde puede usarse para la detección de casos de dopaje.



Fuente: El Correo de Extremadura
Autor: David Ponce (Criminólogo)